Establecimientos Geriátricos

El presente apartado ha sido extraído y adaptado del “Manual Argentino para el Cuidado de Ancianos” Dr. Hugo Valderrama y col. – 3 edición – Santa fe octubre 2000

Todos los derechos reservados ISBN: 950-43-9008-0

ESTABLECIMIENTOS GERIÁTRICOS

INTRODUCCIÓN:

Los establecimientos geriátricos en nuestro país, como ocurre en todos los países del mundo, integran los sistemas gerontológicos de servicios al anciano y su familia. Más allá de que existan los de buen o mal nivel, son sumamente necesarios (entre un 1 % y un 3 % de nuestros ancianos requieren algún tipo de institucionalización) y por lo tanto, la solución no pasa por combatirlos, sino por generar modelos para que la población opte y los que gobiernan puedan calificar.
Hace apenas 10 – 15 años los médicos geriatras eran criticados por sus colegas cuando decidían instalar un establecimiento para mayores. Se decía en todas las jornadas y congresos de la especialidad que los ancianos deberían permanecer en los domicilios con sus familiares y se defendía hasta ciegamente una postura sin sustento. Todos bregamos porque nuestros mayores envejezcan en familia, pero cuando las enfermedadesinvalidantes y el deterioro, promueven la imposibilidad de continuar con una situación que desborda a un grupo familiar que ya no puede contener al anciano y que comienza a enfermarse, la institucionalización puede ser una de las opciones terapéuticas. Sin embargo, no debemos olvidar que es imprescindible que la incorporación de una persona mayor con autonomía mental a esta prestación implica un consenso, en el que necesariamente tienen que participar el anciano, la familia y el médico de familia del anciano y que este consenso, debe ser compatibilizado con el equipo del establecimiento prestador de los servicios.
Si la persona mayor no tiene autonomía mental la decisión puede ser familiar, pero en todos los casos debe mediar la indicación médica. Ésta surgirá del exhaustivo análisis de cada situación en forma particular; no pudiendo establecerse reglas al respecto.
El médico considerará el objetivo primario: Mejorar la calidad de vida del anciano, promoviendo de esta forma la descarga que mejora secundariamente la calidad de vida de la familia.
El establecimiento geriátrico llevará adelante un análisis de la situación, que comprenderá los aspectos físicos, psíquicos y familiares del caso; y por otro lado la situación de sus residentes y familiares. La estabilidad psico-socio-cultural del establecimiento sólo puede alterarse mínimamente cuando ingresa el nuevo residente y la estructura edilicia y de servicios tienen que estar en capacidad de absorberlo sin disminuir su calidad prestacional.
En un lapso de 30 días aproximadamente la conducción del geriátrico podrá hacer los primeros balances que refieran aspectos relacionados con la adaptación del anciano al lugar, de los residentes al anciano y de la familia a la nueva situación.
Transcurridos 3 meses habitualmente, la comunidad del establecimiento (residentes, profesionales, cuidadores, etc.) interactua ya en forma fluida. Claro está que no siempre es así, en algunos casos, el residente empeora física o psíquicamente o descompensa a otro residente o a la institución prestadora en sí. También puede darse el caso de que sean los familiares los que no resuelvan la culpa que puede provocar la institucionalización de la persona mayor y decidan retirarlo del establecimiento.
En otros aspectos, la experiencia indica que es muy difícil para los geriátricos ofrecer todas las prestaciones que debieran manteniendo costos accesibles. He visto muchos casos que intentaron disminuirlos subprestando, restringiendo el personal mínimo indispensable y hasta disminuyendo la cantidad de comida. Sólo cuando se brinda calidad se disminuyen los costos. La calidad se asienta en la eficiencia y en la vocación de servicios.
Las políticas dirigidas a optimizar son las únicas factibles de llevar adelante por aquellos establecimientos que tienen como misión autoimpuesta, la del crecimiento institucional con dignidad y profesionalismo.
Además de la categorización curricular sustentada en aspectos edilicios, de infraestructura, equipamiento, etc., debería reglamentarse otra que considere qué instituciones forman recursos humanos, qué tipo de recursos humanos y el aval de esa formación, marcando así diferencias con las que no lo hacen.
Desde 1993, en que fue designado Establecimiento Geriátrico Escuela, por la Asociación Argentina de Cuidadores de Ancianos, estamos trabajando en la residencia geriátrica “Complejo Gerontológico del Sol”, ubicada a la vera de la ruta 70 en la ciudad de Esperanza (Santa Fe), con el aval del Ministerio de Educación de la Provincia de Santa Fe, en la formación de cuidadores de ancianos y desde 1995 con el reconocimiento de la Sociedad de Geriatría y Gerontología de Santa Fe, a partir de la reglamentación existente en el Colegio de Médicos de Santa Fe, para la formación de médicos geriatras.

Es menester que los establecimientos geriátricos de todo el país, comprendan la profunda necesidad de colaborar en la capacitación del recurso humano en gerontología y de difundir la problemática de la vejez, apoyando así la revolución gerontológica que necesita la Argentina.

Clasificación
H.Valderrama – Primer Congreso Intercontinental de Gerontólogos y Geriatras de Lengua Latina -Setiembre 1.996 – Lima -Perú

Por su origen
Gubernamentales
Hogares oficiales
No gubernamentales
Mutuales
Obras Sociales
Hogares de la Iglesia
Otros.
Privados
Con fines de lucro
Sin fines de lucro
Por su localización
Urbanos
Suburbanos
Rurarales
Por las capacidades funcionales y de salud de los ancianos que albergan.
Para autoválidos
Para dependientes físicos semidependientes.
Sin especificación de dependencias (mixtos)
Para dependientes psíquicos (psicogeriátricos)
Para ancianos terminales (con enfermedades terminales)
Por el tiempo de permanencia de los ancianos.
Larga Estancia
Corta estancia
Mediana estancia
Mixtos: larga, mediana o corta estancia con centros de día incluidos o anexos.
Por la cantidad de ancianos que alberga.
Pequeños Hogares y Hogares
Establecimientos Geriátricos
Grandes Establecimientos Geriátricos
Por generaciones.
Primera Generación
Establecimientos asilares
Segunda Generación
Establecimientos asistenciales con incorporación de equipos interdisciplinarios.
Tercera Generación
Establecimientos de segunda generación con la incorporación de la unidad de psicogeriatría anexa, evitando así la convivencia de los ancianos con y sin autonomía mental
Cuarta Generación
Al establecimiento geriátrico de tercera generación se le incorpora la formación, con los correspondientes avales, del recurso humano que se especializa en geriatría, gerontología y/o cuidados

La tarea del cuidador en los Establecimientos Geriátricos
El cuidado en establecimientos geriátricos implica para el cuidador:
1) La necesidad de integrarse a un equipo de trabajo (médicos, enfermeros,terapistas, otros cuidadores, etc.)
2) El depender de un jefe, reglamentaciones, directivas, etc., como ocurre con cualquier trabajador en dependencia de una institución.
3) El trabajar con una comunidad de personas mayores que interactúan entre sí, con el equipo y con los familiares.
No necesariamente significa mayor trabajo para el cuidador, muy por el contrario, cuando se trabaja con técnicas, sistemáticas y se interactúa adecuadamente en la comunidad de la institución, la labor puede ser más aliviada. Las técnicas (de movilización, traslado, alimentación, higiene, etc. ) permitirán evitar malas prácticas para con el anciano y para con el físico del cuidador, ayudando a prevenir dolores musculares, contracturas, disgustos, y el tan desagradable “estrés del que cuida”. Las sistemáticas agilizan la tarea y permiten organizarse mejor. La interacción adecuada, se refiere a la promoción de actividades grupales positivas como la recreación, labores en grupo, la autoayuda y la ayuda mutua, etc., de alguna forma. esa interacción da como resultado que el cuidado se facilite: puede ser más sencillo cuidar de varios ancianos que de uno solo.
Las técnicas del cuidado son descriptas a lo largo de este manual, la óptima interacción dependerá del conocimiento del arte de cuidar en general, de aspectos vocacionales y motivacionales y de las sistemáticas, como ocurre con la del manejo de la incontinencia, dependerán de las directivas y normas técnicas de cada institución.
Cuando en un establecimiento geriátrico los cuidadores “corren” de un lugar hacia el otro, hay olor a orina, se producen escaras, se consumen muchos pañales, etc., etc., seguramente carece de sistemática.
El “cuidado neurótico”, típico de residencias en las que todos están apurados, todos se esfuerzan, todos hablan, todos proponen; pero los resultados no son buenos, necesita como tratamiento la educación, la capacitación del personal y la puesta en vigencia de sistemas de trabajo (una serie de medidas a adoptar frente a determinados eventos y que organizan y facilitan la tarea del cuidado de los residentes, haciéndolo mas tranquilo y agradable).
Ejemplo de sistemáticas:
Referidas al cuidado
Para la continencia urinaria (Ver “Incontinencia Urinaria”). Evita el olor a orina tan frecuente en algunos geriátricos, producto del “pañal en el piso” más que de la higiene de los residentes, ayuda a prevenir paspaduras, disminuye el consumo de pañales y colabora en el entrenamiento para la continencia.
Para la prevención de escaras (Ver “Úlceras por presión”). Consiste en la totalidad de medidas a adoptar frente a los residentes en riesgo inminente de padecer de úlceras por presión
Para promover la deambulación (Ver anexo VII).
Para la prevención de la constipación y bolos fecales.
Para la atención de las emergencias/urgencias en los residentes.
Para la medicina preventiva (pesaje, vacunación, nutrición, seguimiento funcional, etc.)
Otras (puede haber tantas como desarrollos se requieran).

Administrativas
Para la incorporación de un nuevo residente.
Para la internación sanatorial de un residente.
Para actuar frente a incendios.
Otros.

Causales Frecuentes de Ingreso a los Geriátricos

PROBLEMÁTICA FAMILIAR

1. Falta de espacio (viviendas pequeñas).
2. Desconocimiento o rechazo de las técnicas elementales del cuidado de los ancianos.
3. Falta de tiempo para dedicarse a ellos (incremento de las necesidades laborales de hombres y mujeres).
4. Otros (incluye intereses mezquinos).

PROBLEMÁTICADEL ANCIANO
1. Soledad.
2. Falta de autosuficiencia.
3. Temor de ser una carga familiar.

Infraestructura de las Residencias

1. Localización y acceso:
Adecuados para el ingreso de ancianos en sillas de ruedas, con andadores, etc.

2. Características del inmueble:
Planta baja o con ascensores amplios para el transporte de silla de ruedas.

3. Instalaciones:
Eléctrica; gas; agua caliente; iluminación artificial y natural adecuadas; buena ventilación; teléfono; medidas de seguridad (matafuegos, disyuntores, pasamanos o agarraderas en pasillos y dependencias).

4. Pisos:
De materiales antideslizantes, fácilmente lavables y sin desniveles.

5. Habitaciones:
Ventiladas e iluminadas naturalmente.
Cantidad de camas de acuerdo al cubaje.
Cercanía de los baños.
Luces individuales y llamadores en cada cama.
Armarios amplios
.
6. Pasillos:
Que permitan el pasaje simultáneo de dos sillas de ruedas.

7. Baños:
Amplios como para que puedan movilizarse en ellos los pacientes en sillas de ruedas.
Inodoro, bidé y lavabo con barandas de seguridad.
Pulsadores (llamadores) para emergencias.
Asientos de baño y duchas manuales.

8. Cocina:
Dotada de todos los elementos necesarios (heladeras comerciales, freezers, etc.).

9. Otras dependencias:
Living; Comedor; Sala de lectura; Sala de terapia ocupacional; Sector de rehabilitación, Educación Física, Jardines cubiertos, al aire libre; Lavadero, tendedero, Oficinas; Recepción, Archivo, etc.

La Historia Clínica (modelo de sus apartados):

Datos del paciente.
Motivo de ingreso.
Datos de los familiares o responsables.
Datos de profesionales tratantes (médicos, odontólogos, etc.) con anterioridad al ingreso del residente.
Anamnesis y examen clínico geriátrico y psiquiátrico.
Evaluación e indicaciones odontológicas.
Evaluación social.
Evaluación fisioterapéutica.
Evaluación de terapia ocupacional.
Evaluación interdisciplinaria periódica.
Exámenes complementarios.
Indicaciones médicas y evaluación.
Hoja de enfermería.
Informes de cuidadores.
Evaluación interdisciplinaria al egreso.

Otra documentación.
La entrega y recepción de turnos entre cuidadores debe hacerse por intermedio del LIBRO DE REGISTRO DE INFORMES DE CUIDADORES, el que cumplirá tres funciones:
1. Ser un elemento de consulta y análisis para las áreas de salud y administración.
2. Ser un documento legal.
3. Ser un elemento de consulta histórico y estadístico.
EL LIBRO DE REGISTRO DE INFORMES estará foliado y su “apertura” se hará por intermedio de un acta; cuando se termine se archivará con la documentación de la residencia.

Modelo de Entrega y recepción de turnos (Libro de Registro de Informes de Cuidadores)
a) Lugar y fecha.
b) Horario del Turno.
c) Apellidos y nombres de los cuidadores responsables del Turno.
d) Novedades durante el Turno.
Higiene diaria (incluye la nómina de los residentes que se bañaron y de los que fueron bañados, corte de uñas, peinado, etc.)
Alimentación (incluye el control de dietas, anorexia, quejas en relación con las comidas, etc.)
Actividades Recreativas (paseos, juegos, jardinería, etc.)
Visitas (Residentes visitados, actitud de familiares, visitas de profesionales, etc.)
Materia fecal y orina (nómina de pacientes que defecaron, características de las deposiciones, frecuencia, etc. Pacientes incontinentes, características de la orina).
Medicación administrada (medicamentos orales administrados, dosis, reacciones adversas, medicamentos faltantes, etc. Aplicaciones intramusculares por parte del personal de enfermería).
Alteraciones de conducta, durante el sueño y físicas constatadas (excitación, llanto, insomnio, hipertermia, dolores referidos, caídas, manchas en la piel, etc.).
Otras novedades (necesidad de reposición de prendas, novedades en el funcionamiento de instalaciones, edificios, etc.).
e) Firmas de Cuidadores Entrantes Firmas de Cuidadores Salientes
El registro de Informes de Cuidadores no excluye la confección de planillas, (de medicación, de materia fecal y orina, baños diarios, etc.) que actualizadas diariamente, permiten simplificar la evolución de cada residente en los aspectos registrados, pudiendo así tener una visión semanal, quincenal o mensual de los casos.
Medicamentos
La medicación de cada residente puede ser guardada en cajas de zapatos o similares etiquetadas. La totalidad de las cajas serán contenidas en un armario que posea una llave para su mayor seguridad.
La administración de la medicación oral es una tarea de mucha responsabilidad y por lo tanto requiere la mayor atención del que la efectúa. Una vez ofrecida al anciano se supervisará su ingestión.
Uniformes
Cada residencia tiene sus propias exigencias de funcionamiento, sin embargo, el guardapolvo, el cabello recogido en las mujeres y corto en los hombres, así como el calzado de suela de goma, deben ser exigencias personales del cuidador de ancianos. Las modas varían permanentemente, pero la higiene, la discreción y elegancia en el vestir, hacen a la forma de todas aquellas personas que tratan diariamente con otras personas.

La calidad de los Establecimientos Geriátricos
La medición de la calidad de un establecimiento geriátrico no es sencilla de hacer y comprende aspectos edilicios, ambientales, profesionales y de índole curricular en general. Sin embargo, algunas de estas pautas son muy orientadoras.
1. Cantidad de úlceras por presión generadas en la institución por mes, semestre, año, etc.
2. Cantidad de caídas por mes, semestre, anuales, etc.
3. Curva de peso de los residentes.
4. Cantidad de internaciones sanatoriales por mes, semestre, año, etc.
5. Cantidad de demandas de asistencia de emergencia por mes, semestre, año, etc.
6. Consumo semanal, mensual, anual de pañales en relación con la cantidad de ancianos semidependientes y dependientes institucionalizados.
Conducción y Equipo Profesional
La conducción o dirección debería estar a cargo de gerontólogos o geriatras y el médico ser un especialista en geriatría, excepto en aquellos lugares en los que, por la no existencia de ellos, se podría recurrir a médicos clínicos con experiencia en la atención de ancianos.